La gastronomía latinoamericana está marcada por recetas e ingredientes que nos unen, como la cultura del maíz y todo lo que ese esencial ingrediente trae consigo, que cambia en nombres, formas y presentaciones, más no es el esencial ritual de convocarnos a la mesa.

Pero si de comidas navideñas se trata, el tamal, el cerdo, el arroz y la papa como guarniciones esenciales, más las aves de corral, parecen recorrer de punta a punta nuestra América Latina y el Caribe.

Tamal  / Arroz y papa  / Cerdo y aves / Amor

El Tamal

“Hay algo muy interesante que pasa en América Latina, nos dividen muchos factores políticos, sociales, culturales, sin embargo, todos comemos lo mismo. Muchos platos solo cambian de nombre, pero esencialmente consisten en lo mismo. Solo cambia la forma de ver o llamar el mismo ingrediente”, nos explica el Chef Rafael.

El Tamal es una de ellos. En Costa Rica, involucra todo un ritual desde su preparación hasta la forma de compartirlo, en regalos a amigos y familiares, para nada distante del Nacatamal nicaragüense, más generoso en volumen y también relleno con carne de cerdo o pollo.  Por su puesto, Colombia también tiene su tamal envuelto en hojas de plátanos. Por su parte, en Ecuador lo preparan envuelto en hojas de achira, elaborado con harina de maíz y relleno de pollo, aceitunas, pimientos y pasas.


El cerdo y la aves

La gallina rellena y la pierna de cerdo son otras de las típicas recetas nicaragüenses navideñas, que en el caso del cerdo se extienden por la región, como el puerco de puya en República Dominica, un cerdo asado que se acompaña con ensalada rusa y moro de guandules con coco (arroz con verduras, legumbres y leche de coco).

En Costa Rica también se cocina la pierna de cerdo, que lleva varias horas de cocción al horno. “El que pone la casa es generalmente el experto en hacer la carne, quien tiene el horno para hacer la pata de cerdo”, añade la gastrónoma Natalia Di Pippa. Y aquí entran todos esos rituales que nos unen y nos invitan compartir y colaborar, el que trae la ensalada, el que hace el postre.

Piernas de cerdo, cocida, cerdo frito o ahumado, pero también la gallina criolla, pueden encontrarse en Ecuador, acompañados generalmente con arroz.



El arroz y la papa

La papa es el tubérculo más representativo de América Latina, por lo que su presencia es ineludible. “Las ensaladas de papas y picadillos, con huevo, zanahorias y manzanas están de una u otra manera en toda la región. Además, aunque no sean de nuestros países, solemos usar manzanas y uvas, tanto para decorar como ingredientes, porque diferencia las comidas y las hace más especiales”, dice Di Pippa.

Por Panamá se cocina el arroz con guandú, un arroz mezclado con especie de porotos, ingredientes que se extiende por toda la región en una infinidad de variantes, generalmente fríos y como acompañamiento.

También nos une el amor 

Rompope, huevos leche, canela y ron, el queque o pastel de Navidad, “siempre con mucha fruta confitada”, añade Natalia. Los buñuelos de Navidad colombianos, unas esferas de maíz y queso costeño, mantienen viva la cultura del maíz. A partir del 7 de diciembre, el Día de la Velitas, los buñuelos aparecen en reuniones familiares, de trabajo o con amigos.

Pero no solo los ingredientes nos unen, el amor que genera hacer y compartir la comida es universal y nos convoca, no solo en la región, sino en todo el mundo. “A través de la comida demostramos amor hacia nosotros mismos, hacia los amigos, la familia, la pareja, hacia nuestros compañeros de trabajo, hacia los desconocidos”, dice la Chef Andrea Murillo en una nota para Coca-Cola Journey.

Más allá de estos ingredientes y recetas que nos relacionan por el paladar, la esencia sigue puesta en ese afecto hacia los demás que se materializa en las comidas que nos reúnen a la mesa, mucho más es Navidad.

“El proceso empieza desde el momento en que planeas lo que vas a hacer. No importa si es sencillo o complicado, siempre puedes encontrar una forma de hacerlo con mucho amor”, dice la dice la Chef Andrea Murillo