Con frecuencia se confunde la economía circular con el reciclaje, pero es mucho más que eso. Es un sistema que nos permite hacer un análisis de las oportunidades que existen dentro de la cadena de valor de un producto o servicio, que van desde la conceptualización, producción y disposición posterior para ayudar a cerrar su ciclo de uso.

Así, el objetivo de la economía circular es desarrollar modelos de negocios, donde los mayores esfuerzos estén en el diseño,reutilización y permanencia de los productos y servicios en el mercado, así como su potencial para el reciclaje. 

Reciclaje: El gran aliado para lograr un Mundo Sin Residuos

Lo primero que debemos entender es que la basura es un error de diseño. En este marco, lo que hacemos desde TriCiclos es trabajar colaborativamente con las personas, las comunidades, los gobiernos y las empresas para buscar alternativas de cómo solucionar el problema de los residuos, tanto desde el diseño preventivo hasta en la corrección con la recolección y reciclaje de materiales.

Nuestra colaboración con Coca-Cola parte desde esta concepción, de cómo se puede comercializar refrescos con envases más perdurables en las cadenas de comercialización, por ejemplo los envases retornables, evitando que se pierda su materialidad en el ecosistema.

Vivir más retornable: Una decisión por un Mundo sin Residuos

Por ejemplo en Chile y Brasil, estudiamos comparativamente las huellas ambientales entre productos con envases retornables y no retornables y pudimos determinar que la reutilización o reuso de estos componentes en zonas geográficas con bajas tasas de reciclaje tiene beneficios para el medio ambiente. Este tipo de proyectos con carácter preventivo, es parte de nuestra misión apoyar a nuestros clientes a cuestionar sus modelos de negocio para generar acciones desde el diseño.

Materialidad, eficiencia, diseño, educación y comunicación

La economía circular nos invita a evaluar cómo hemos desarrollado modelos de productos y servicios bajo un esquema lineal (producción - uso - desecho) para circularizar ese proceso pasando del desecho al valor de los materiales a lo largo del tiempo.

Si hablamos del plástico, el error puede estar en la elección del material, en la eficiencia de su uso o en la forma de educar y comunicar al consumidor desde el envase. 

El plástico PET es un buen ejemplo de elección de material, es una alternativa en cuanto es ligero y resistente, permitiendo su fácil manipulación y transporte con menor huella de carbono, pero adicionalmente en cuanto a la materialidad, tiene un cierre de ciclo garantizado, es decir es factible reciclarlo infinitas veces.

Cuando hablamos de la eficiencia, es que efectivamente estemos diseñando envases equilibrados en su volúmen de material con respecto a su contenido. Hemos observado esfuerzos de diferentes compañías como Coca-Cola en desafiar permanentemente a sus equipos técnicos para desarrollar envases más livianos y con mayor contenido de material reciclado. 

Por último, en términos de comunicación con los consumidores, debemos  asegurar que el envase sea capaz de comunicar atributos educativos para reconocer sus diferentes componentes y  qué debemos hacer con él luego de utilizarlo, pensando en la oportunidad que tiene cada persona de activar la responsabilidad que tiene como ciudadano evitando que los envases terminen afectando los ecosistemas.

Rodolfo Poblete es Gerente General TriCiclos Colombia y Director Comercial Corporativo