John Murphy ha sido influenciado e inspirado por mujeres a lo largo de su vida, desde su infancia en Irlanda.

"Siempre he estado rodeado de mujeres fuertes", expresó Murphy, veterano de Coca-Cola, con 31 de años de ser parte de la compañía, y que en 2018 fuera nombrado Director Financiero y Vicepresidente Ejecutivo de la compañía. "Las mujeres de mi familia, tanto por parte de mi madre como del lado paterno, eran todas poseedoras de una voluntad firme y decidida...y eran buenas personas, y mi familia estaba igualmente conformada por tres niños y tres niñas. Así que siempre me pareció natural que los hombres y las mujeres tuvieran las mismas posibilidades y recibieran el mismo trato”.

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El primer trabajo de Murphy luego de graduarse de la universidad fue con Price Waterhouse en Dublín, donde trabajó como auditor. "Recuerdo que trabajé para colegas femeninas en los años 80, que fue el comienzo de una nueva era en la que había muchas más mujeres profesionales incursionando en la profesión contable y fiscal", recordó Murphy. “Era común trabajar con o para mujeres. Así que esa experiencia reforzó mi formación".

Esta pasión y compromiso han seguido a Murphy a lo largo de su carrera en Coca-Cola, la cual ha incluido una variedad de roles gerenciales, en finanzas y planificación estratégica alrededor del mundo. Recientemente conversamos con él para conocer más sobre el compromiso de la compañía con la igualdad de género, que incluye la consecución de un objetivo ambicioso de ser impulsada por las mujeres en un 50%, rompiendo las barreras y creando una cultura en la cual se celebra el liderazgo igualitario y el equilibrio es un objetivo común.

¿Por qué la diversidad de género y el empoderamiento de las mujeres son prioridades comerciales fundamentales para la compañía?

En primer lugar, los números son concluyentes. Las mujeres representan la mitad de la población mundial, e influyen de manera significativa en las economías, tanto a nivel macro como micro. Cuando trabajé en Latin Center, desde 2008 hasta 2012, detrás de la creación del Concejo Global de Liderazgo de la Mujer, creamos nuestro propio concejo.

Consultamos con un reconocido líder en el campo de la inclusión y la diversidad, y fue interesante obtener un punto de vista externo sobre los beneficios de una organización inclusiva y diversa, especialmente a nivel de liderazgo, donde se toman las decisiones. Lo que obtuve de esa experiencia en Latinoamérica, que fue respaldada por ideas similares que escuché de mis colegas en Norteamérica, es la importancia de desarrollar la red de talento desde un inicio, como el principal medio para alcanzar tus metas. Porque avanzar de la noche a la mañana de cero hacia la perfección, es un sueño difícil.

¿Es ahí donde dirías que tenemos la mayor cantidad de trabajo por hacer?

Considero que hemos progresado, pero se necesita tiempo para ver los frutos. Y parte del desafío que creo tenemos es asegurarnos de que los asociados se mantengan motivados en el proceso y sientan que estamos avanzando y manteniéndonos comprometidos para alcanzar el objetivo del que hemos estado hablando durante muchos años.

Miembros del Concejo Global de Liderazgo de la Mujer de la Compañía Coca-Cola

Hablando del objetivo, la meta ambiciosa del Concejo Global de Liderazgo de la Mujer es que la compañía sea manejada en un 50% por mujeres líderes. ¿Qué tan lejos estamos de ese objetivo y qué podemos hacer cada uno de nosotros para alcanzarlo?

Estamos a una buena distancia de la meta. Si haces los cálculos en relación con el movimiento que tenemos en esas posiciones superiores, es un tramo para llegar allí. Dicho esto, ha habido un repunte en el enfoque y el compromiso con el tema, como lo demuestra el nombramiento en los últimos 12 meses de tres líderes femeninas excepcionales: Darlene Nicosia en Canadá, Lana Popovic en Europa Central y del Este y Galya Molinas en México. Además, Christina Ruggiero está dirigiendo el embotellador en la India.

Estas líderes son modelos a seguir en cuanto a la forma en que queremos hacer negocios y, básicamente, creo que serán percibidas como catalizadoras del avance que lograremos en los próximos dos o tres años. Así que estoy seguro de que veremos un progreso continuo. Si las matemáticas funcionan exactamente del mismo modo que la ambición se convierte en un punto secundario. Porque una vez que el impulso está ahí, y la gente ve evidencia tangible de que los líderes están comprometidos con la inclusión, sabremos que estamos en el camino correcto.

¿Cómo le ayudará el Concejo a la Compañía a lograr este objetivo en los próximos años?

Al Concejo se le ha encomendado desempeñar un enérgico rol activista para ayudar a los líderes a “predicar con el ejemplo” y apoyar las acciones necesarias para lograr este objetivo. Por ejemplo, por recomendación del Concejo, cada miembro del Equipo de Liderazgo Ejecutivo ahora participa en un programa de patrocinio para ayudar al talento femenino a explorar su evolución profesional.

Una de las mejores prácticas que vemos en todo el mundo es que el patrocinio activo de las personas es un catalizador eficaz para el progreso en todos los aspectos de la diversidad. Todavía estamos en las primeras etapas, pero es realmente interesante y emocionante ser parte de ello.

¿Cuál es el rol y la responsabilidad que tienen los asociados masculinos en todos los niveles en términos del apoyo a nuestras mujeres?

Lo considero más como cuáles son nuestras responsabilidades colectivas, como hombres y mujeres, para crear y apoyar un entorno donde todos se sientan incluidos en la conversación. Cuando pienso en la responsabilidad que tiene alguien en mi posición, en primer lugar, es ser un promotor y defensor activo de la inclusión a nivel macro.

Pero, en segundo lugar, es contribuir personalmente en las áreas donde puede tener una influencia directa. En mi caso, estoy muy orgulloso de la labor que he llevado a cabo para orientar a ejecutivos promisorios. De los asociados con los que he tenido el gran privilegio de invertir tiempo y asesorar de manera formal o informal durante más o menos los últimos cinco años, un gran porcentaje han sido mujeres. Si les plantearas a los 50 principales líderes de la compañía el desafío de ser los mentores de 10 personas en los próximos cinco años, eso se convertirá en una cifra escalable. Y creo que ser parte de un efecto multiplicador puede ser increíblemente motivador.

Y supongo que también obtienes mucho del proceso de mentoría. No es solo tu sabiduría la que estás transmitiendo.

Absolutamente. Solo funciona verdaderamente cuando es un proceso bidireccional. Y en muchos casos, las lecciones aprendidas durante el proceso de mentoría pueden traducirse más allá de tu trabajo y carrera y en otras áreas de tu vida.

¿Cómo se ve una buena relación alumno - mentor?

La confianza es la base de cualquier relación. Es responsabilidad del mentor crear, muy temprano en el proceso, un entorno en el que el alumno sienta que puede decir lo que piensa y abrirse sobre temas que son importantes para ellos; un mentor debe ser una caja de resonancia. Es importante entender que el objetivo no es necesariamente preparar, enseñar o decirle al alumno qué hacer o qué no hacer. Y esos objetivos pueden variar dramáticamente de persona a persona, por lo que es importante que los mentores se adapten y ajusten tanto al contenido como a la dinámica, en algunos casos. Algunas personas son muy organizadas y entran en una agenda. A otros les gusta aparecer y tener una conversación. Ninguno de ellos está en lo correcto y tampoco están equivocados. Estoy menos interesado en el formato. Y me interesa mucho más la sustancia.

¿Hay alguna diferencia entre la mentoría y el patrocinio?

Sí. La mentoría se trata de estar allí para una persona, para apoyarla en lo que necesite. En el transcurso de un tiempo dado, un mentor puede ser una caja de resonancia, un asesor o simplemente un buen oyente. El patrocinio lleva las cosas un paso más allá y dice: "Voy a arriesgarme a ayudar a este individuo a alcanzar sus objetivos profesionales". Si patrocinas a alguien que aspira a obtener una asignación en el extranjero, por ejemplo, apúntate a ayudarlo activamente a él o ella para llegar ahí. A abrir puertas y más. Por supuesto, hay que creer en el candidato. Es una dinámica diferente. Apoyar el patrocinio es un compromiso a invertir y realmente conocer a la persona, y tal vez, como parte de eso, puedes orientarlo y aconsejarle sobre cómo estar listo cuando llegue el momento.

¿Por qué es importante que las mujeres líderes tengan tanto mentores como mentoras?

Esa es una gran pregunta. Cuando formamos el Concejo en Latin Center en 2010, el consultor que nos asesoraba dijo que nos debíamos asegurar de incluir una combinación de hombres y mujeres. Al principio, los hombres no tenían idea de por qué se los invitaba a participar en un concejo de liderazgo de mujeres. A través de los años, he aprendido que hay un enorme valor en obtener conocimientos a través de diferentes lentes. E invariablemente, tanto los resultados como las soluciones que surgen como consecuencia de ese proceso, son mejores que si los hubieras hecho a través de una sola lente.

Tu carrera en Coca-Cola te ha llevado por todo el mundo. ¿De qué manera esta exposición internacional al negocio ha moldeado tu perspectiva sobre el papel que juegan las mujeres en nuestra visión de crecimiento?

Ha sido fascinante vivir en tantos lugares diferentes y ver cómo las diversas culturas se encuentran en distintas grados de progreso. Norteamérica y algunos países europeos están mucho más avanzados en su labor para desarrollar redes de liderazgo femenino, pero mi opinión es que las mujeres en muchos mercados en desarrollo están a punto de verdaderamente explotar con respecto a la representación en cargos directivos. Independientemente del lugar del mundo dónde te encuentres, la inversión en la red y el patrocinio del liderazgo son mundialmente importantes.

Como esposo y padre de tres hijas, ¿por qué esto es especialmente relevante e importante para ti?

Es más complejo ser objetivo sobre tu propia familia. Y a veces ser subjetivo no es malo. Creo que despierta la pasión y hace que la gente esté más involucrada y emocionada. Pero un objetivo que mi esposa y yo tenemos con nuestras hijas es que crezcan creyendo que el mundo es su ostra. Que no deben haber barreras en su camino debido a su género. Y cuando algo como esto se vuelve personal, nunca lo pierdes de vista. Te vuelves aún más apasionado al respecto.