Los incipientes avances tecnológicos de la Cuarta Revolución Industrial nos dan una idea de cómo podría verse el mundo en el año 2030, así como acerca de los inmensos cambios que experimentarán los patrones de consumo. Al igual que ocurre con cualquier cambio, esto trae consigo tanto interesantes posibilidades como preocupaciones.

Los cambios en los patrones de consumo tienen un efecto sustancial en los modelos comerciales, el empleo y, en última instancia, en nuestra sociedad. Las empresas están avanzando rápidamente para asegurarse de incorporar nuevos modelos operativos y formas de abordar las necesidades y expectativas de consumo con nuevas tecnologías.

Algunos de los avances tecnológicos ya están cambiando significativamente las reglas del juego, y los consumidores se están adaptando rápidamente, especialmente a las innovaciones que les permiten hacer más cosas con su tiempo y eliminar las frustraciones de la vida cotidiana. Creemos que el consumidor es el centro de cualquier cambio, y debe ser el punto de partida para considerar cómo evolucionarán los patrones de consumo.

¿Cuáles serán los grupos de consumidores que recibirán el mayor impacto en 2030?

El índice de consumidores mayores de 65 años va en aumento en muchos países. Según la Oficina de Censo de Estados Unidos, en los próximos 35 años, el crecimiento de la población de mayor edad del mundo continuará superando a la población más joven.

En EE. UU., se prevé que esta población casi se duplicará en las próximas tres décadas, y están gastando más dinero que las generaciones más jóvenes. Con frecuencia, las marcas ignoran a este grupo de consumidores, pero las necesidades de este segmento brindan oportunidades. La tecnología, como la robótica y el Internet, generarán nuevos productos y modelos comerciales adecuados para este grupo, y beneficiará a la sociedad en el proceso.

Un nuevo rumbo para el consumo y la producción

El cambio en los valores, las expectativas y las motivaciones en torno a la cultura, la comunidad y el medio ambiente continuará teniendo un impacto en los hábitos y patrones de consumo. Si bien el desarrollo de tecnologías disruptivas generará cambios abruptos en los patrones de consumo, debemos asegurarnos de que éstos encajen con el cambio de esos valores.

Los efectos exponenciales de estos cambios en toda la sociedad ponen de manifiesto la importancia de que las compañías, las comunidades y los gobiernos colaboren. El consumo está directamente relacionado con la salud económica. ¿Cómo cambiarán los trabajos y las labores? ¿Cómo moldeará el futuro del trabajo el poder adquisitivo de los consumidores? ¿Cómo podemos garantizar el consumo responsable y el crecimiento económico?

Las soluciones que presentemos deberán englobar una mentalidad amplia y multilateral, y el trabajo por el planeta, así como por todas las personas que lo integran. Necesitamos cambiar nuestra mentalidad sobre la energía, el diseño de productos, el suministro y la distribución, para asegurarnos de que el bien que hacemos en un extremo no cause daños en el otro.

Elaine Bowers Coventry es la Directora de Liderazgo Comercial para Coca-Cola Western Europe.

NOTA: Esta publicación apareció originalmente en el sitio web del Foro Económico Mundial.