Jason Villalobos es un atleta de 28 años que cada mañana entrena por esas estrechas calles rodeadas de cipreses, subiendo y bajando las montañas altas de la Provincia de Heredia, Costa Rica.

Ganador del Xterra Costa Rica de Playa Conchal, se prepara para la próxima edición de esta carrera en Maui, Hawái. Además, hace un par de meses ganó la media maratón del Banco Central de Honduras, logrando así su primer triunfo internacional.

Jason también fue el ganador de San Silvestre 2016, y el próximo domingo 28 de Octubre, participará del Reto Powerade (10k), por primera vez y como embajador de la marca, donde medirá su trayectoria y experiencia en la nueva ruta de Escazú.

Aunque reconoce que vivir del atletismo no es tarea fácil en la región, Jason logra mantener a su familia con los ingresos que obtiene de los sponsors, carreras y de un emprendimiento gastronómico que lleva adelante.

Alcanzar la meta

Su pasión por correr empezó hace unos 7 años, cuando el impacto producido por la muerte de su abuela (una madre para él) lo llevó a hacer algo diferente de su vida.

“Vi en el atletismo una forma de despejarme y salir de la rutina”, dice Jason a la hora de expresar las motivaciones más profundas de sus inicios.

Hoy ese impulso lo ha llevado a ganar importantes carreras y hacer del atletismo un estilo y un medio de vida. “Correr ha sido mi pasión y se ha vuelto mi trabajo”, comenta Jason para referirse a estos últimos 4 años en los que se ha desempeñado como atleta profesional.

Jason empezó entrenado por su cuenta, sin objetivo, pero conforme fue avanzando comenzó a conocer gente del ambiente y a pensar en una carrera. “Me entró el gusanito, como decimos, e hice mi primer carrera en Heredia”.

Desde esa carrera hasta entonces el atletismo es parte de su vida, con las satisfacciones y los sacrificios que esta disciplina tiene, pero con la cabeza siempre en positivo. “Me lleno con ese sentimiento de perseverancia, de querer alcanzar objetivos”.

Para Jason la mayor satisfacción es alcanzar una meta que se haya propuesto, “para todo atleta llegar ya es un logro, pero llegar de primero es una gran satisfacción personal”.  

Del otro lado están los sacrificios, como perderse el cumpleaños de su esposa por un compromiso internacional, madrugar y cuidar la dieta, aunque reconoce que esto último es más beneficio que sacrificio, ya que redunda en buena salud.

Más allá de los logros, para Jason “el atletismos es salud y vida”, salir de los problemas cotidianos, disfrutar la naturaleza. “Nada más lindo que correr para superar los problemas del día a día”.