La comunidad indígena de los Wayú, en la Guajira, ahora cuenta con un remodelado sistema de recolección y distribución de agua que beneficia a toda la comunidad gracias al movimiento Cada gota cuenta de Brisa en Colombia.

Juvenal Castro ha vivido toda su vida en Cardonales, pero tuvo que esperar hasta que su hijo Reynaldo Castro fuera adulto para que lo acompañara a ser testigo de un momento único: llevar agua de calidad a sus hogares.

Además, Juvenal cuenta con un toma de agua junto a su ranchería, lo que le ha facilitado el poder recoger el agua cuando la necesite.


En su lenguaje natal, el Wuayú, Juvenal explica cómo era en su niñez recoger agua y cómo se siente en la actualidad, con el agua tan cercana y segura, mientras su hijo nos traduce de manera muy rápida.

Este cambio es una nueva historia para la vida de Juvenal, él recuerda que cuando era niño debía levantarse a las 2 a.m. para poder iniciar la travesía junto a su mamá y su abuela, para ir a recolectar agua en las zonas más altas de las rancherías. Con sus burros y recipientes volvían al medio día con el preciado líquido, una tarea que se hacía de forma diaria.

Juvenal no ocultaba su emoción al ver la nueva tubería que estaba junto a su casa y buscaba las palabras para poder agradecer el nuevo proyecto. La diferencia de dialecto no importó ya que el sentimiento de agradecimiento con el que ligaba cada palabra resumía todo.

“Todos las personas que son Wayú, como nosotros, debemos agradecer, por que anteriormente no habíamos probado el agua potable”, dice Juvenal Castro.

La comunidad de Cardonales, en la Guajira fue una de las beneficiadas con el movimiento Cada Gota Cuenta Colombia y más de mil personas hoy cuentan con un mejor acceso al agua. Con la restauración del pozo y la instalación de un sistema de cloración y aireación, el agua que recogen ahora mismo está libre de metales pesados, lo que la hace segura, y accesible en cualquier momento del día.


El proyecto consistió en un análisis previo de la calidad del agua del pozo de la comunidad que permitió detectar la presencia de metales pesados, que pueden ser perjudiciales para la salud. Para solventar esta situación, se construyó una torre de aireación que separa los metales pesados del agua y se instaló un sistema de filtración con grava y carbono activado que contribuyen a eliminar estos elementos, además de un sistema de cloración previa al salir de la tubería, que desinfecta el agua y la hace aún más segura.

Adicionalmente se restauró el tanque de almacenamiento y el molino de viento de la comunidad, lo que ayudó a mejorar la cantidad de agua extraída subterráneamente, por lo que ahora el sistema funcionará durante todo el día.

Descubre más historias relacionadas en Cada Gota Cuenta Colombia y forma parte de esta iniciativa.