Después de 25 horas de viaje por fin llegamos a Moscú, lo único que no llegó fue mi maleta y de ahí nuestra primera experiencia con el idioma. Sabíamos que el inglés no era tan común en Rusia, pero nos sorprendió que ni siquiera en el aeropuerto se manejara fluido. Aún así pudimos solucionarlo y 2 días después de tener que usar la misma ropa la maleta llegó.

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Iniciamos el camino hacia la casa de nuestros hosts, y muy pronto nos dimos cuenta que Rusia tiene el sistema de metro más fácil de usar y entender de Europa, siempre y cuando se maneje el idioma y las letras rusas, cosa que no era así en nuestro caso. Tardamos un par de días en ir entendiendo las letras, y nos apoyamos en la tecnología para comunicarnos mejor. Ahora más bien, si alguien necesita tips no duden en contactarnos.

Al igual que con el transporte, ordenar comida también fue difícil. Aún así nos las ingeniamos y nos animamos a probar algunos de los platillos más famosos de Rusia, sin saber muy bien de qué se trataban. Probamos el blini (estilo crepas con algún tipo de carne), borsch (sopa de remolacha) y la conocida ensalada rusa, aunque era muy diferente a la que conocemos.


Nuestra nueva vida “cotidiana”

Natalia y Vladimir, una pareja de artistas, nos recibieron con un fuerte abrazo a cada uno al llegar a “nuestra primera casa rusa”. Nosotros, latinos, nos sentimos como en casa. La realidad es que ellos no son un caso común y fue hasta después de recibir un par de miradas extrañas de otros rusos que nos dimos cuenta que no son tan afectivos como nosotros.


A pesar de tener una cultura muy diferente a la nuestra, son súper amables y nos han tratado muy bien, además con los días ya nos hemos encontrado más excepciones a la regla del “no abrazo”.

Como llegamos varios días antes de la inauguración hemos podido ver como la ciudad se ha ido llenando de fans y el ambiente mundialista se ha incrementado. Si bien los rusos no están muy felices con su equipo, conforme fueron llegando los aficionados de otros países cierta pasión por el fútbol y el orgullo nacional van saliendo a la luz.



Además, el 12 de junio fue el Día de Rusia, una de las celebraciones nacionales más importantes de este país, con ferias y espectáculos en lugares emblemáticos como la Plaza Roja. Esto más el ambiente mundialista de los países invitados ya convirtió la ciudad de Moscú en una fiesta inigualable.

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