En la actualidad la mujeres ejecutivas tenemos a nuestro alcance una multiplicidad de herramientas que antes no teníamos: la opción de trabajar desde la casa, de fijar reuniones virtuales, de seguir todo el ciclo y el flujo de trabajo por medio de un administrador de proyectos en línea.

Estas facilidades tecnológicas han otorgado una gran flexibilidad a la administración de proyectos en las compañías, y han hecho que muchas mujeres las aprovechemos para potenciar el desarrollo de nuestras carreras profesionales, paralelamente al crecimiento de una familia.

¿Pero este simple hecho nos permite realmente ejecutar nuestras ideas con éxito?.

La respuesta es no y el coaching una solución viable, en cuanto a que es una capacitación personalizada, que no requiere el tiempo -muchas veces excesivo- de la educación formal y que complementa nuestras capacidades y conocimientos con las herramientas que nos darán una visión y un plan de negocio accionable.

La ventaja del coaching es que es un entrenamiento específico y personalizado. Es inspiración, asesoría, seguimiento y apoyo para lograr nuestros objetivos. Esto le permite a las personas dirigir todas sus fuerza hacia sus metas y al coach motivar, descubrir y hacer foco en ellas.

En sus primeras fases, el coaching nos ayuda a clarificar lo que realmente nos apasiona, lo que nos motiva, nuestro propósito en la vida, lo que equivale a identificar nuestras fuentes naturales de energía creativa.

En la medida que avanzamos en el proceso,  el coaching nos sirve para convertir esa idea creativa, ese sueño, en ideas concretas para avanzar en nuestra trayectoria ejecutiva. El principio implícito es que el individuo tiene todas las respuestas para su propia vida y el coaching le ayuda a descubrirlas.

Por lo tanto, el objetivo de este tipo coaching, es liberar el potencial de la mujer e incrementar al máximo sus ideas, lograr conseguir metas laborales, en armonía con la maternidad, incluyendo en el plan de trabajo el proceso de crianza de sus hijos.

Más aún, en este contexto podemos ver la maternidad como una fuerza para crecer profesionalmente, ya que si bien es cierto que nos consume mucho tiempo, también es justo decir que la maternidad, en su dimensión biológica inseparable a la mujer, es una experiencia única que solo nosotras experimentamos.

Mompreneurs: la palabra que describe una nueva realidad del mundo de las mujeres

La Maternidad: una fuerza imparable para avanzar en nuestra trayectoria ejecutiva

Más allá del impacto físico y emocional, el trascendental y único hecho de crear vida es una fuente de creatividad, una usina de nuevas ideas que tienden una línea que va desde la espera del nacimiento a la evolución imparable de nuestros pequeñines, llenos de manifestaciones sorprendentes e impensables.

Desde el hospital y entre mamelucos, hasta escoger el daycare o correr sin razón por un parque, la maternidad (y a estas alturas la paternidad también) es un propulsor de proyectos imparable, una experiencia que debería ser más estudiada y valorada, a la hora de relacionarla con nuestras ideas para el trabajo.

El coaching al estilo momepreneur, no es capacitación, mentoría, terapia sicológica o consultoría. Es un método para ayudar a las mamás ejecutivas a conseguir sus metas, haciendo uso de sus propias capacidades, orientadas a lograr sus objetivos de profesionales.

Por todo esto, pienso que es nuestra responsabilidad investigar y ver cuáles son las herramientas que nos pueden ayudar a conciliar una maternidad sin desapegos extremos; no tener que alejarnos demasiado de nuestros hijos, no dejar de cumplir nuestra metas en el mundo del trabajo.

Aquí les comparto 7 puntos para conciliar la maternidad con el trabajo

  1. Encontrar en la maternidad un espacio para crecer, como persona y profesional.

  2. Aunque tengamos el apoyo de amigos, colegas y familiares, tratar de escuchar nuestra propia voz de cómo criar a nuestros hijos.

  3. Entender qué es lo que nos motiva, nos apasiona y nos interesa para convertirlo en un propósito de vida, y si podemos o queremos en un negocio.

  4. Amar todas las facetas que tenemos como mujer: mamá, pareja, amiga, profesional, tía, empresaria, estudiante, todas son pasiones que unidas componen una gran persona.

  5. La crianza o la maternidad requiere estar presente, aplicar técnicas de Mindfullness sirven para lograr estar presente al 100% con nuestros hijos y en otros espacios que nos desempeñamos como seres humanos.

  6. Amor propio como base principal para todo. Cuidarme, estar bien, seremos mejores mamá.

  7. Tener paciencia. Los negocios son rápidos pero la maternidad es lenta y pausada.

     

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    Directora Creativa. Publicista. Coach.Vivo en San José, con mi esposo y nuestra hija Julia. Escribo sobre Creatividad, Emprendedurismo, Maternidad y Coaching. laumonteroc.com