La Selección Femenina de Costa Rica logró una histórica primera medalla de plata en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, al ser derrotada en la final, 3 goles por 1 ante México.

Pero más allá de los resultados deportivos hay un aprendizaje que se vuelve relevante: el del trabajo en equipo, aplicable a cualquier conjunto de personas que quieran lograr un objetivo común, en el deporte, en la vida o en el trabajo.

Conversamos con Katherine Alvarado, capitana de la Selección Femenina y con la entrenadora, Amelia Valverde, quienes nos contaron los aprendizajes de esta experiencia.

Formación: Sólo podemos tener buenos jugadores si tenemos buenas personas. Las virtudes técnicas no funcionan aisladas y sólo pueden explotarse al máximo acompañadas de aptitudes personales positivas, como el compañerismo, la solidaridad y la tolerancia. “Lo que viene de nuestras casas, de nuestras familias es fundamental”, insiste Valverde.

Armonía: En su experiencia, la paz personal es un factor importante para Katherine. “Cómo jugués es el reflejo de lo que hacés fuera de la cancha. Estar bien con vos mismos, respetar tu personalidad, tu forma de ser”.

Constancia, esfuerzo y perseverancia: Para la entrenadora estas tres palabras son claves en el rendimiento del equipo. “El grupo nunca debe caer”, dice al referirse a los momentos adversos.

Confianza: La confianza dentro del grupo, con el cuerpo técnico. Según la capitana “tener confianza de poder hablar y de opinar” es fundamental para la evolución del equipo.

Cohesión sobre individualidad: “Si bien hay jugadores que sobresalen hay que tener claro que nadie está sobre el equipo”.  En este sentido, la entrenadora enfatiza en que el equipo no puede depender de ninguna individualidad.

Roles y responsabilidades: Es la contracara de la individualidad y lo que indica es que todos somos importantes si encontramos nuestra función en el equipo, “cada quien debe cumplir sus roles y responsabilidades”.

Respeto: Para Katherine el respeto por cada compañero es fundamental para avanzar como equipo, “porque todos somos y pensamos diferente, tenemos carácter distintos y a veces estamos tristes, otras veces felices”. Para la capitana el tiempo es clave para conocer las diversas personalidades del grupo y aprender a respetarse.

Medirse con los mejores: “Tenemos tres años de fogueo con los equipos más fuertes”. Para la entrenadora de la Selección Femenina de Fútbol, confrontarse con los mejores es fundamental para superarse y sacar lo mejor del equipo.

Solidaridad: “Si una compañera falla yo la impusto, la motivo”, es el último aprendizaje que nos deja Katherine, y que puede aplicarse a cualquier equipo.