DAVOS, SUIZA - Para frenar el desperdicio de plástico y crear una economía circular en torno a este material, las compañías, los gobiernos y las ONGs deben hacer que el reciclaje sea más fácil y más atractivo para las personas alrededor del mundo, dijo a finales de enero el Director General de Coca-Cola, James Quincey, durante un debate del Foro Económico Mundial (WEF), moderado por Sara Eisen de CNBC.

"Es necesario que sea una mejor propuesta de valor para el consumidor", expresó Quincey. “Debe ser más conveniente y más beneficioso para ellos devolver las botellas (PET), para que tengan valor y podamos comprarlas de nuevo y reutilizarlas posteriormente. Luego, el volante, la economía circular, gira muy rápidamente”.

Quincey añadió: "Hemos llevado a cabo una increíble labor conjunta al ofrecer conveniencia a los consumidores. Hemos brindado productos de excelente sabor, fáciles de comprar y de consumir. Pero aun no los hemos hecho fáciles de recuperar y reutilizar. Solo con un poco de comodidad podemos tener verdaderamente una economía circular que le dará valor a cada botella ". 

Quincey, acompañado durante el panel por los Directores Generales de PepsiCo y de Dow Chemical, Ramon Laguarta y Jim Fitterling, respectivamente, y por altos funcionarios de gobierno y los ministros de medio ambiente, Brune Poirson de Francia y Tran Hong Ha de Vietnam, enfatizó en la necesidad de una constante cooperación multidisciplinaria a lo largo de la cadena de valor de los plásticos. "Creo que es urgente poner en marcha sistemas que funcionen", indicó. "El sentido de urgencia está impulsando a todos a avanzar".

El año pasado, Coca-Cola anunció la ampliación del acceso a la propiedad intelectual para su PlantBottleTM, (la primera botella de plástico PET completamente reciclable en el mundo, hecha parcialmente de residuos vegetales), inclusive para los competidores en la industria de bebidas.

"Lo que queremos es ver esta acción colectiva sobre el diseño de empaques sostenibles y su recuperación", manifestó Quincey. "Porque eso es lo que hará a todas las industrias más sostenibles".

El Director Ejecutivo de Coca-Cola, James Quincey, habla durante el panel "Transformando la Economía de los Plásticos", durante la Reunión Anual 2019 del Foro Económico Mundial.
Foro Económico Mundial / Sikarin Fon Thanachaiary



En Francia, Coca-Cola opera las instalaciones de reciclaje de PET con grado alimenticio más grandes de Europa. "No están funcionando a su capacidad", señaló Quincey. "¿Por qué? Porque no tenemos suficiente materia prima limpia. Es necesario recuperar las botellas. La brecha en el extremo de alto valor de los plásticos, el PET, está en la recolección ".

Y no se trata solo de reciclaje, insistió Quincey. "También debemos preocuparnos por la huella de carbono de todas estas opciones", agregó, y señaló que las botellas de PET tienen una huella de carbono más baja que misma cantidad de aluminio o vidrio.

Mientras que Coca-Cola continúa impulsando la innovación en todo, desde el diseño de los envases hasta el reciclaje químico, Quincey destacó que las soluciones disponibles están funcionando. El desafío es lograr que más personas, en más lugares, reciclen una cantidad mayor de envases de plástico con más frecuencia.

"Hemos visto que países como México y Sudáfrica pasaron de 10 por ciento (índices de reciclaje de botellas de plástico) a 70 por ciento, en una década", añadió, y señaló que el promedio mundial es de alrededor del 60 por ciento. "Lo hemos comprobado en países...ahora solo tenemos que llevarlo a una escala global".

Él concluyó. "Tenemos mucha tracción. Estamos avanzando hacia una etapa en la que no solamente la acción individual y los éxitos de cada país son visibles. Progresamos hacia el éxito a escala. Al final del día, este no es un modelo que deba reinventarse, aunque puede mejorar mucho por medio de la innovación, porque hay países donde, colectivamente, hemos resuelto el problema".