Por Ileana Gamboa, Vicepresidente de Transformación Coca-Cola

Diariamente recibimos información acerca de los problemas ambientales que enfrenta el planeta, como el calentamiento global, la contaminación de mares y ríos o la pérdida de biodiversidad. Frente a este escenario, muchos no sabemos qué podemos hacer para colaborar, a veces porque creemos que requiere mucho esfuerzo o que lo que haga una sola persona no contribuirá.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) detectó que el 46% de las personas considera que se trata de un proceso complicado, mientras que el 14% asegura que “es demasiado esfuerzo por algo que no va a cambiar”. Sin embargo, es mucho lo que cada uno puede aportar a través de pequeños cambios que se pueden realizar de manera sencilla, e incluso entretenida, en nuestra vida cotidiana.

En la actualidad, los envases de alimentos y bebidas son parte importante de nuestra vida, pero tenemos claro que pueden constituir un problema grande y creciente para el mundo cuando se convierten en residuos. Según la ONU, si continúan los patrones de consumo actuales, para el año 2050 habrá más de 12.000 millones de toneladas de basura plástica en los vertederos y espacios naturales.

En Coca-Cola sabemos que somos parte del problema y asumimos la responsabilidad y el compromiso de ser parte de la solución, de modo de que nuestros envases no terminen en lugares donde no pertenecen. Para el Sistema Coca-Cola la rentabilidad es importante, pero no a cualquier costo. Queremos hacer negocios de la manera correcta, no del modo más fácil, observando nuestros valores y trabajando por soluciones que nos beneficien a todos y contribuyan al bienestar de las comunidades y del planeta.

Con eso en mente, y en línea con nuestra visión global Un Mundo Sin Residuos, que para el año 2030 busca recolectar y reciclar el equivalente al 100% de los envases que colocamos en el mercado, nuestra Compañía impulsa desde hace años el reciclaje en sus diferentes tipos y posibilidades. Hoy, bajo el lema “Hagamos esto Juntos”, y con la convicción de que todos tenemos algo para aportar, estamos difundiendo información sobre el reciclaje para sumarnos como aliados en este camino que, sin duda, ayudará a que el mundo sea un mejor lugar para vivir.

Además, estamos trabajando en un plan holístico centrado en reducir nuestro impacto a lo largo de todo el ciclo de vida del envase, desde cómo se diseñan y fabrican las botellas y latas, hasta cómo se reciclan y reutilizan. Esta respuesta a la problemática de los residuos plásticos tiene un anclaje fuerte en la economía circular, cuya base de acción es “reducir, reutilizar y reciclar”.

En este camino hacia Un Mundo Sin Residuos también buscamos establecer alianzas con las comunidades, ONG’s, gobiernos e industria, nuestros socios locales, clientes y consumidores para lograr una mayor tasa de recolección y la construcción de sistemas de recolección y reciclaje más efectivos, y que sean funcionales para la cultura y las necesidades únicas de cada comunidad.

Hoy Coca-Cola en nuestra región recicla aproximadamente el 30% de sus empaques, sabemos que no es suficiente y que tenemos un reto importante. Por eso, nuestro propósito es sumar esfuerzos e incentivar una cultura de reciclaje para conseguir un verdadero cambio positivo en el planeta.

Para que Un Mundo Sin Residuos sea más que una visión, se necesitan más personas que reciclen y que todos como sociedad nos involucremos. Hagamos esto juntos es una invitación a que te sumes: confiamos en que la educación, el acceso a la información y la creación de programas sostenibles son herramienta.