La Fundación Coca-Cola ha retribuido más de 1.000 millones de dólares a las comunidades en todo el mundo desde su creación en 1984, señaló el Presidente Ejecutivo de Coca-Cola, James Quincey, en el 15º Desayuno Anual Crime is Toast, de la Fundación de la Policía de Atlanta.

Durante su intervención, Quincey también anunció un subsidio de $ 2 millones para apoyar los programas de desarrollo juvenil de la campaña Vision Safe Atlanta, de la Fundación de la Policía de Atlanta. Con estos fondos se apoyarán los esfuerzos que se llevan a cabo para disminuir la delincuencia juvenil y se ayudará a nuestros jóvenes a triunfar en la vida. El At-Promise Youth Center, ubicado en el lado oeste de la ciudad, es uno de esos programas. Por medio de esta iniciativa se ha ayudado a más de 300 jóvenes en riesgo a completar sus estudios secundarios, recibir educación universitaria y encontrar carreras significativas. 

Helen Smith Price
Helen Smith Price

Además de servir a su ciudad natal de Atlanta, la Fundación Coca-Cola ha beneficiado a más de 655 millones de personas en todo el mundo durante los más de 30 años que ha apoyado a más de 2,400 organizaciones enfocadas en la protección del medio ambiente, el empoderamiento de las mujeres, la educación, y en el progreso de las comunidades.

Conversamos con Helen Smith Price, Presidenta la Fundación Coca-Cola, sobre esta donación récord y lo que significa para las comunidades a las que Coca-Cola sirve:

¿Cuáles son la misión y la visión de la Fundación Coca-Cola?

Como rama filantrópica de la Compañía Coca-Cola, la Fundación Coca-Cola se enfoca en retribuir y hacer una diferencia en las comunidades donde Coca-Cola opera como negocio, pero también donde viven y trabajan los empleados de la compañía. Cuando miras el modelo de negocio de Coca-Cola, no es solo una compañía global, sino que opera localmente en más de 200 países. Nuestro modelo para la Fundación es similar. Operamos un fondo global que contribuye localmente con las comunidades de todo el mundo.

Nuestro objetivo es devolver al menos el 1 por ciento de nuestros ingresos operativos del año anterior. Cada año, les devolvemos a las comunidades una parte de nuestras ganancias. Cuanto más gana nuestro negocio, más podemos apoyar a nuestras comunidades.

¿Cómo decide la Fundación a cuáles organizaciones o programas apoya?

Son tantas las necesidades que hay en todo el mundo que no podemos solventarlas todas. Año tras año, recibimos miles de solicitudes de apoyo para muchos programas comunitarios válidos. Sin embargo, cada propuesta se evalúa individualmente para determinar si concuerda con las necesidades de la comunidad local y con nuestras prioridades de financiamiento: proteger el medio ambiente, empoderar a las mujeres y mejorar las comunidades

¿Cómo han evolucionado las prioridades de la Fundación?

Cuando empecé a trabajar con la Fundación, leí el plan de desarrollo para su creación y las actas de la reunión de la Junta Directiva de 1984. Quería entender por qué se había establecido la Fundación y las expectativas detrás de ella. Se instauró para garantizar un compromiso a largo plazo con la comunidad. Encontré una cita del entonces Presidente y CEO, Roberto Goizueta, quien hablaba sobre la oportunidad y la responsabilidad que enfrentaríamos en el futuro, y que era necesario contar con un medio estructurado y eficiente para el manejo de las retribuciones a las comunidades. Hubo una decisión lógica y bien concebida tras la creación de la Fundación. Cuando se unen miembros nuevos a nuestra Junta Directiva, abro cada sesión de orientación con esta cita para asentar a todos en el objetivo original de la Fundación. Y aunque esa finalidad se mantiene intacta hoy en día, nuestra estrategia de inversión comunitaria es un proceso en evolución. En 1984, éramos principalmente una fundación con sede en los Estados Unidos, enfocada en programas de educación y desarrollo para los jóvenes. En las últimas tres décadas, nos hemos convertido en una fundación global.

Hace unos 15 años, llevamos a cabo una encuesta para evaluar el nivel de conocimiento de las personas sobre la labor que lleva a cabo Coca-Cola en la comunidad. Obtuvimos tantas respuestas como encuestados. Y hubo de todo: desde becas y marcadores de béisbol para las Ligas Menores, hasta donaciones de productos a organizaciones locales de padres de familia y maestros. La buena noticia es que todos tenían una respuesta. La pregunta que nos preocupaba era...¿estábamos haciendo una diferencia?

En 2007, reunimos a un equipo de 20 líderes mundiales de Coca-Cola, junto con algunos expertos filantrópicos, para una discusión sobre cómo Coca-Cola podría tener un impacto mayor en las comunidades de una manera que tuviera sentido para el negocio de la Compañía Coca-Cola. Estuvimos de acuerdo en los siguientes aspectos: el manejo y cuidado del agua, la educación, el empoderamiento de las mujeres y el bienestar de las comunidades. Estas áreas son importantes para nosotros como compañía y tenemos conocimiento y experiencia sobre éstas.


 

¿Cómo mide la Fundación el impacto de sus retribuciones?

Cuando las organizaciones solicitan financiamiento de la Fundación, hacemos muchas diversas preguntas como parte de la forma en que evaluamos su impacto potencial en la comunidad. Nuestros beneficiarios comparten proyecciones sobre los resultados esperados y el impacto de su labor, y deben brindar informes continuos para monitorear el avance.

¿De qué forma trabajan ustedes con los equipos de Coca-Cola en todo el mundo?

El alcance global del Sistema Coca-Cola constituye una gran ventaja para nosotros. Nuestra Fundación puede aprovechar la experiencia de nuestros colegas en el campo. Cuando otorgamos subvenciones en diversos lugares alrededor del mundo, no estamos simplemente tomando decisiones aquí en Atlanta. Contactamos a nuestros compañeros con cierta experiencia, o en ciertas geografías, quienes nos ayudan a identificar a los mejores beneficiarios potenciales. Ellos conocen sus comunidades y gestionan las relaciones locales. A través del Sistema Coca-Cola hacemos conexiones en la comunidad de una manera que le permita a la Fundación estar tan comprometida globalmente como lo está el negocio.

¿Por qué la filantropía corporativa es un buen negocio y por qué hoy es más importante que nunca la retribución de parte de compañías como Coca-Cola?

El negocio de Coca-Cola es tan sólido y sostenible como las comunidades a las que sirve. Y los consumidores de hoy quieren apoyar a aquellas compañías que son filantrópicas y marcan la diferencia. Ellos prefieren hacer negocios con compañías que tienen conciencia social. Existe la expectativa de que cuanto más gana una compañía, mayor será lo que esta retribuya. Y eso nos lleva a por qué, en 2007, la compañía se comprometió públicamente a devolver al menos el 1 por ciento de sus ingresos operativos del año anterior.

Hemos alcanzado un importante hito: $1000 millones en retribuciones. ¿Cómo serán los próximos $1000 millones?

Nuestro enfoque filantrópico siempre será una respuesta directa a los desafíos que vemos en todo el mundo. Actualmente nos enfocamos en proteger el medio ambiente, empoderar a las mujeres y mejorar las comunidades donde vivimos y trabajamos, a través de la educación y el desarrollo de los jóvenes. Nuestro objetivo, tanto hoy como en el futuro, será mejorar la calidad de vida de las comunidades donde operamos.

¿Por qué le apasiona personalmente la labor que realiza la Fundación Coca-Cola?

Para mí, Coca-Cola es una gran compañía desde el punto de vista empresarial. Y la cereza del pastel es que hace una diferencia de forma voluntaria en las comunidades donde opera. Es real...no hay ningún truco. Hacer una diferencia en las comunidades está realmente entretejido en las fibras de la cultura Coca-Cola.