Reinventarse, esa es quizá la palabra más pronunciada durante la cuarentena y George Gatlin no tiene duda de ello. Dueño de Invema, empresa de reciclaje en Honduras, cambió su modelo de negocio para asegurar el empleo de sus colaboradores y, a su vez, beneficiar a su comunidad.

“Muchos recolectores nos llamaban preocupados porque el reciclaje es el sostén de vida de ellos”, cuenta Gatlin. La preocupación estaba en que con las medidas de aislamiento no habría botellas para reciclar, lo que podría afectar la iniciativa “Hagámosla Circular” liderada por Cervecería Hondureña y la Compañía Coca-Cola.

“Necesitábamos que la gente volviera a reciclar, volviera a recoger materiales y así darle trabajo a tanta gente”, explica George, quien decidió empezar a fabricar caretas reciclables a partir de la resina de plástico reciclado. “Así ayudamos al Gobierno, a los hospitales y al sector público”, concluye.

“Hemos ha emprendido esta iniciativa como respuesta humanitaria a la pandemia del Covid-19 y para la protección de nuestros héroes que luchan al frente de esta batalla”, se lee en la página web de Invema.

De esta forma, dice Gatlin, demostraron que esta solución no podría haberse creado sin el trabajo de los recolectores. El resultado: su empresa pudo reabrir operaciones y permitir que los recolectores vendieran sus residuos.

Trabajando por una economía circular

George Gatlin y su empresa Invema han sido pioneros en temas de reciclaje en Honduras más allá de la emergencia por el coronavirus. La empresa es uno de los socios estratégicos de la iniciativa ‘Hagámosla Circular’.

La meta de esta iniciativa es ambiciosa, pero necesaria: recolectar el equivalente al 100% de botellas plásticas que emitimos al mercado, bajo un modelo de empaque circular, es decir, que las botellas que se comercialicen en Honduras serán recolectadas y recicladas en el país y la resina que de ahí se obtenga, servirá para la producción de envases plásticos que circularán de nuevo en el mercado.