Florencia Fraga todavía no puede creer lo que vivió en Rusia cuando asistió como Abanderada Coca-Cola al partido de la Copa Mundial de la FIFA entre Argentina y Croacia.

"Justo antes de ingresar al terreno de juego para la entonación de los Himnos Nacionales, estuve muy cerca de Messi y Agüero", dijo la joven de 15 años.

Fraga, quien es originaria de Palmero, Argentina, se ganó el privilegio de portar la bandera de la Selección Nacional después de haber recolectado 1,400 tapas de Coca-Cola. Esta experiencia ha sido uno de los mejores momentos de su vida; una vivencia que permanecerá por siempre en su memoria.

Latin American Flag Bearers

Fraga estuvo acompañada por otros 10 jóvenes argentinos también ganadores de esta oportunidad única, gracias a Coca-Cola.

"Para mí, viajar a la Copa Mundial fue un sueño, fue como ir a un mundo nuevo. Realmente me gustaba la idea y por eso que comencé a recolectar las tapas de las botellas", señaló otro de los ganadores del concurso, Tomás Florencia. "No esperaba ganar. Me sorprendí al recibir el correo electrónico de Coca-Cola y comencé a llorar. Lágrimas que continuaron en Rusia. "Cuando salí a la cancha con la bandera argentina, comencé a llorar nuevamente. Ver a toda la gente saltando y cantando el himno... fue muy emocionante".


Florencia no estuvo solo. Países de toda América Latina, incluyendo Paraguay, Perú, Guatemala, Uruguay y Panamá, enviaron a los ganadores del concurso a Rusia para participar en esta única experiencia de Coca-Cola.

Panamá, país que clasificara por primera vez en su historia para la Copa Mundial de la FIFA, envió a una delegación grande de jóvenes. A ellos no les importaba el rendimiento de la Selección Nacional en el terreno de juego. Ser parte de este momento histórico para su país era suficiente.

En Uruguay, una nación que lleva el fútbol en la sangre, muchos sueñan con ir a un Mundial y caminar sobre la cancha donde jugarán sus ídolos. Este sueño se hizo realidad para seis adolescentes.


Para Ramiro Zulueta, uno de los ganadores del concurso, la experiencia fue más que un sueño. "Fue una gran alegría que recorrió mi cuerpo", dijo. Pero esta experiencia no termina allí. Fue mucho más allá. Leticia, la madre de Ramiro, explicó que el hecho de que su hijo llevara la bandera uruguaya entrañaba algo mucho más importante.

"Somos de un barrio de fútbol y somos muy humildes", dijo Zulueta. "Es el sueño de mi hijo, pero hay muchas personas que lo viven con él".

Katzi Olivella, Directora de Connections & Experiential Marketing, para Coca-Cola South Latin, agrega: "La experiencia no solo cumplió el sueño de ingresar a un estadio de la Copa Mundial, de estar cerca de sus ídolos del fútbol y llevar la bandera de su país, sino que también fue une vivencia culturalmente enriquecedora para cada uno de ellos. Recorrimos diferentes ciudades, probaron comidas distintas a las que están acostumbrados, y desde el punto de vista social, construyeron nuevos vínculos entre ellos y con los jóvenes rusos que también participaron en el programa de Abanderados. Y quiero resaltar el crecimiento personal de estos jóvenes, evidentes en la responsabilidad y madurez que mostraron fuera del entorno familiar ".