“Antes nosotros comprábamos agua y no sabíamos nada sobre su proceso de purificación, ahora venimos aquí y nos explican cómo es todo el proceso para quitar lo malo, y podemos comprar esta agua de manera más segura”, nos decía Margorie Suárez, habitante de Jama, para explicarnos la importancia de la Planta de Agua instalada en su pueblo.

El calor es un habitante omnipresente en esta localidad costera de Ecuador, por eso la planta no para ni un segundo del día, y los bidones van y vienen en grandes cantidades. Algunos llegan con un bidón en un taxi, en moto o a caballo, otros con cinco o seis bidones en un automóvil.

Cada día llegan a la planta desde trabajadores hasta familias enteras, todos se reúnen allí para buscar el agua. Esto hace que la planta de Jama sea muy activa, inclusive existe un plan para llevar el agua a las casas, a modo de “servicio express” para el futuro.

El agua de las plantas tiene un costo social de 50 centavos por cada bidón de 120 litros. Este dinero se utiliza para el mantenimiento y la sostenibilidad de la planta en el tiempo, que es gestionada por la propia comunidad con apoyo del municipio. Esta gestión es vital para asegurar que este proyecto se mantenga por mucho tiempo.

Por el número de pobladores, la planta de Jama cuenta con un sistema doble, que cuenta con un tanque de 2500 litros y la capacidad de abastecer a 18 mil usuarios mensuales.

Esta planta potabilizadora de agua forma parte del movimiento #CadaGotaCuenta, iniciativa que impulsa Dasani con el objetivo de ayudar a llevar agua a las comunidades que lo necesiten.   

Jama es un sitio turístico, por lo que el aprovechamiento de la planta cobra gran relevancia, al poder dar agua a las personas que visitan sus playas y también representa una oportunidad de fortalecer las alternativas que ofrecen a los turistas.

El movimiento #CadaGotaCuenta busca lograr que por cada gota de Dasani que bebas ayudes a que personas con problemas de acceso a agua de calidad puedan tener agua para beber.