Jorge Merino tiene 26 años y practica el Karate Do desde hace unos 15. Tiene 5 medallas de oro a nivel continental y una medalla mundial, entre muchos otros logros deportivos.

Pero hay mucho más que medallas en su relación con este deporte: “Yo tenía algunos problemas de hiperactividad en el colegio, entonces un amigo de mi papá le sugirió que podían meterme a un deporte de contacto”.

Así fue como el Karate se transformó en una herramienta esencial para su desarrollo personal, que le ayudó a canalizar la ansiedad de una mejor manera. “Ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida”, comenta Jorge.

En sus recuerdos, todavía está la sorpresa de su primer torneo ganado, allá por el 2004, con tan solo unas pocas semanas de entrenar, y cuando nunca hubiera imaginado poder ganar: “Es que yo era muy flaquito”, cuenta Jorge para explicarnos aquella sorpresa.

En el 2009 se graduó de cinta negra, lo que implica mucho entrenamiento, disciplina y sacrificio, además del dominio de la técnica para luchar con dos contrincantes a la vez.

La explosividad a la hora de lo golpes, la velocidad y los reflejos son de las habilidades que Jorge remarca como fundamentales para esta disciplina, y que él cree tenerlas de manera innata.

Su primer medalla de fuste la ganó en el 2006, en unos Juegos Centroamericanos Estudiantiles, con medalla de plata en Ciudad de Panamá. Fue, además, su primer premio fuera del país.

Si bien los entrenamientos son exigentes y requieren levantarse muy temprano, para Jorge el Karate le ayuda a lograr un equilibrio entre los pensamientos positivos y negativos.

A corto plazo, tiene la meta de competir en los Juegos Panamericanos, pero lo que más le motiva es que tiene un largo camino por recorrer aún. Para Jorge “el deporte es algo maravilloso y el Karate una disciplina que abre muchas puertas”.