La historia de Juan Pablo Polanco, chelista de la Orquesta Sinfónica Nacional dominicana, está llena de pasión por la música, la creatividad y empatía con su comunidad. 

“Todo empezó una tarde en casa con mi familia, conversábamos sobre cómo pasaríamos tantos días encerrados guardando la cuarentena; mi esposa e hijas surgieron con la idea de hacer conciertos en la terraza e invitar a nuestros familiares que también estaban en casa a unirse a nosotros por Instagram Live”, así nos cuenta.

Sus vecinos salían a los balcones a disfrutar de los conciertos, pedían canciones para ser tocadas, mientras más personas se unían a los lives. “Empezamos los lives con amigos y familiares y a los pocos días de iniciar teníamos miles de personas conectadas pidiendo canciones y disfrutando de los conciertos con sus familias”. 

Juan Pablo tocó durante 72 días seguidos haciendo conciertos desde su balcón, deleitando a todos con su talento, pero también con su empatía por llevar una distracción sana y que unía a las familias durante un rato a compartir buena música.

“Ha sido una sorpresa la acogida, sobretodo con lo improvisado que fue todo. Estoy sumamente agradecido con todos los que se unieron y disfrutaron conmigo y mi familia un ratito de su cuarentena”, concluye Juan Pablo.