Y el premio al mejor actor de reparto es para...Coca-Cola.

A través de los años, la querida bebida ha tenido un papel recurrente en las películas, desde el cine mudo y las películas extranjeras, hasta clásicos de “culto”, favoritas de los críticos y éxitos taquilleros de gran presupuesto. Las apariciones estelares de Coca-Cola en el cine se remontan a principios de 1900, siguieron durante la época dorada de Hollywood y más allá.

"Desde la cartelera en Times Square en el filme King Kong, hasta la imagen de Warren Beatty disfrutando la bebida refrescante en Bonnie and Clyde, la influencia no puede negarse", escribió el director Ridley Scott en la portada de un nuevo libro de fotografía que relata la marca indeleble de Coca-Cola en el mundo cinematográfico.

En 1982, Scott presentó un rótulo de neón de Coca-Cola en su película de suspenso de ciencia ficción, Blade Runner. "El mensaje es", explicó, "que incluso en un mundo futurista distópico, Coca-Cola perdura".

Debido a que Coca-Cola siempre ha sido un símbolo estadounidense y un elemento constante en la cultura pop, la marca ha encontrado su camino de forma natural en los guiones y en los escenarios, no como un ladrón de escenas, en sí mismo, sino como un elemento sutil de la narrativa.

"A veces es un rótulo de Coca-Cola, una máquina expendedora, o una nevera portátil en el fondo, y a veces los personajes hablan sobre Coca-Cola o la beben", señaló la historiadora cinematográfica Audrey Kupferberg, quien compiló una extensa lista de películas y escenas específicas donde se muestra la marca.

Según Kupferberg y su esposo y socio creativo, Rob Edelman, la primera película en la que se incluyó a Coca-Cola fue una comedia muda de 1916 titulada The Mystery of the Leaping Fish. En el éxito de “culto”, se ve a Douglas Fairbanks conduciendo por una autopista de California cuando pasa frente a una valla publicitaria de Coca-Cola.

"Es un gran ejemplo de por qué Coca-Cola está en tantas películas", agregó Kupferberg antes de repetir una lista de escenas similares. "Es parte de nuestro entorno".

Inicialmente, la Compañía Coca-Cola no buscaba el emplazamiento de producto, conocido también como publicidad indirecta (se lograron varios acuerdos más tarde en los años 20 y 30), probablemente porque no era necesario.

"La inclusión de Coca-Cola en las películas ha ocurrido orgánicamente porque los cineastas creían que Coca-Cola realmente era parte de ellas", señaló Ted Ryan, Director de Comunicaciones Patrimoniales de Coca-Cola. "Cuando Jimmy Stewart corre por la calle en It's a Wonderful Life, ¿qué más podríamos ver en el fondo sino una valla de Coca-Cola?"

En la década de 1960, la Compañía abrió una oficina en Los Ángeles para garantizar la autenticidad de todas las referencias de Coca-Cola en las películas. Por ejemplo, si un estudio solicitaba una botella o letrero vintage, el equipo de Coca-Cola en Hollywood proporcionaba los artículos que coincidían con el período y la estética general de la película.

Edelman señala que las películas filmadas en escenarios reales después de la Segunda Guerra Mundial representan un documento histórico de cómo se veía una ciudad en particular, y en muchos casos, una marca específica, en ese momento. Una de sus películas favoritas, Body and Soul (1947), muestra una tienda de dulces en Lower East Side de Nueva York en los años 20 o 30. "Ves imágenes de rótulos de Coca-Cola en las ventanas y dentro de la tienda", dijo, "para que te hagas una idea de cómo era Coca-Cola en ese entonces. El diseñador de producción pensó en poner anuncios de Coca-Cola en la escena para agregar una sensación de realismo".

Algunos de los roles que ha tenido la marca en películas han sido particularmente icónicos, como por ejemplo la botella de Coca-Cola que cae del cielo en The Gods Must Be Crazy (1980), la apertura de una lata de Coca-Cola en E.T. (1982), Superman (1978) atravesando una valla publicitaria, y la aparición de una máquina expendedora en Dr. Strangelove (1964). Algunos otros roles han existido fuera de la corriente cinematográfica principal.

"Además de muchos clásicos, las referencias y las imágenes de Coca-Cola se han utilizado de formas interesantes en películas oscuras ", señaló Edelman, citando a Detour (1945) y Heat Lightning (1934) como ejemplos.

La filmografía de Coca-Cola también incluye muchas películas extranjeras, un testimonio del atractivo internacional de la bebida.

"Nuestras están preparadas para esperar a Coca-Cola en Estados Unidos, pero es fácil olvidar que la marca es global", dice Kupferberg. "En la clásica película francesa de Jean-Luc Godard de 1959, Breathless, se ve a Jean Seberg sentada en un café de París. ¿Y qué está bebiendo? No vino, sino Coca-Cola en una botella contour".