La problemática de los desechos sólidos en nuestras playas y ecosistemas marinos es una problemática mundial. En Coca-Cola sabemos que algunos de nuestros envases terminan en el lugar equivocado y queremos ser parte de la solución, pero entendemos también que para lograrlo debemos involucrar a múltiples actores y adelantar variadas acciones que van desde el cambio de nuestra forma de concebir la economía y  nuestro estilo de vida.

En este sentido, desde el año 2018, la Compañía asumió el objetivo global de recolectar y reciclar cada empaque que venda. Ha esta iniciativa la hemos llamado con una expresión de deseo que queremos transformar en una realidad:
“Un mundo sin Residuos”

¿Cómo una botella reciclada se convierte en otra botella? 

“Un Mundo sin Residuos” tiene tres grandes ejes de trabajo. Uno es invertir en el planeta, apostando a la recolección y al reciclaje, el segundo es trabajar de la mano de socios locales y globales en soluciones que permitan contribuir al uso adecuado de los residuos. Por último, la compañía sigue invirtiendo en la innovación de sus empaques, con la meta de lograr que un 50% de ellos están producidos con material reciclado a nivel mundial.

Estas tres líneas de trabajo avanzan, en los distintos mercados donde operamos y con variados grados de madurez  según las necesidades y oportunidades que detectamos más relevantes y prometedoras.

Una de estas acciones es la limpieza de playas, la cual constituye una actividad que, junto a nuestros socios embotelladores y organizaciones locales, venimos desarrollando en la región desde hace más de 10 años, y en la que vemos un enorme potencial para la recuperación de los ecosistemas, pero también nuestra educación y la de las comunidades que habitan estas regiones.

Pero más allá de los resultados (En lo que va del 2019 hemos recogido más 17 toneladas de las costas de Ecuador Continental y Galápagos), las limpiezas representan una acción de gran convocatoria, generadoras de conciencia y cohesión institucional para encontrar mejores soluciones al problema de los residuos sólidos que acaban en el mar.

Documento sin título


Costa Rica
, Panamá y República Dominicana son otros de los ejemplos donde la limpieza costera se viene repitiendo año con año, cuál ritual que nos mantiene la conciencia en alerta para despertar más y mejores ideas para reducir los residuos sólidos en el mar.

Pero la limpieza no termina en sí misma, continúa en otras acciones que contribuyen a mejorar la gestión de los residuos sólidos o a darles una segunda vida, como el Asfalto Verde en Costa Rica, una iniciativa que incorporará el plástico en la conformación de la mezcla asfáltica para bachear las calles de las comunidades.

Somos conscientes que limpiar nuestras playas no es la solución definitiva, pero es un gesto y una acción necesaria, mientras seguimos activando las diversas iniciativas que nos llevarán a disminuir, reciclar y reutilizar todo el plástico que producimos.

 

Ángela Zuluaga es VP de Asuntos Públicos y Comunicación para la Compañía Coca-Cola en Centroamérica, Caribe, Colombia, Venezuela y Ecuador. 

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