Si algo vino a recordarnos el 2020 es que vivimos en un mundo donde la única certeza es que todo puede cambiar. Pero la pandemia no ha traído consigo todos los cambios que necesitamos, esos cambios que amplían derechos y oportunidades, aquellos que implican romper paradigmas arraigados en los cimientos sobre los que se construyen las sociedades y las culturas.

Un claro ejemplo de ello es la (in)equidad de género, un tema sobre el que aún queda mucho camino por recorrer, pero que avanza a paso firme en la agenda de gobiernos y organizaciones, sin miras de retroceder. 2020 fue un año de incertidumbre y, en muchos casos, angustia. La pandemia por COVID-19 dejará un total de 118 millones de mujeres pobres en América Latina y el Caribe, donde se estima que la tasa de pobreza de las mujeres aumentará este año a 37,4% -un 22% más que en 2019- como consecuencia de la crisis provocada por el coronavirus.  

En Coca-Cola hace más de una década detectamos un enorme desafío vinculado a la deuda histórica que como humanidad tenemos con las mujeres. Desde siempre entendimos que se trataba de una problemática compleja, porque los compromisos deben tender no solamente a “reparar” esta inequidad, sino a reconocer y potenciar la capacidad transformadora que las mujeres tenemos en la economía y en las comunidades de las que somos parte. Varios informes indican que las mujeres controlan dos tercios del gasto del planeta y que el PBI de la América Latina crecería hasta en un 34% si las mujeres se insertaran de forma masiva al mundo laboral.

Siguiendo esta lógica, el empoderamiento de las mujeres no solo tiene un impacto positivo inmediato para ellas, sino que resultan beneficiadas la economía y la sociedad en conjunto. De esa premisa, precisamente, partió hace 10 años nuestra iniciativa global 5by20®. En cada país, nos asociamos con gobiernos, universidades y organizaciones sociales con el objetivo de acompañar a 5 millones de mujeres alrededor del mundo a desarrollar sus habilidades comerciales y superar las barreras que enfrentan a la hora de potenciar sus emprendimientos, a partir de actividades como la formación en gestión de negocios y redes de mentorías entre pares. 

Hoy nos llena de orgullo poder decir que superamos nuestra meta. Que gracias a 5by20 hoy pueden contarse más de 5 millones de historias inspiradoras. Que existen más de 5 millones de realidades transformadoras y transformadas. En los países de la región hemos alcanzado a más de 400 mil emprendedoras. Se trata de mujeres que representan una maravillosa diversidad, son luchadoras, madres, líderes. Ellas, desde su rol como tenderas, bodegueras, productoras, agricultoras, recicladoras y artesanas, todas partes de nuestra cadena de valor, trabajan día a día por el bienestar de sus familias, negocios, y comunidades. También es motivo de orgullo el hecho de haber apostado a largo plazo, porque aprendimos que se necesita tiempo para desarrollar programas de empoderamiento a mayor escala y sostenibles en el tiempo.

Por estos motivos 2020 fue un año de celebración. Pero sesto no termina aquí. Esto para nosotros es un llamado a continuar brindando apoyo a las mujeres del canal tradicional, tal como hemos hecho desde el comienzo de la pandemia, ya que es uno de los sectores más afectados por la crisis y son nuestros principales aliados, además del motor de millones de familias en la región. En este contexto adverso, creemos que el emprendimiento puede ser una apuesta económica ideal. 

Mi invitación, en este mes de la mujer, es a que otras organizaciones y personas, mujeres y hombres; nos sumemos al esfuerzo de empoderar a la mujer latinoamericana, como la más importante de las tareas para la creación de valor y futuro próspero para nuestros países. Desde Coca-Cola, seguiremos llevando a la acción nuestro propósito de refrescar el mundo y marcar la diferencia.