Ser mujer y colombiana es para mí un orgullo, debería serlo para todas las que nacimos en estas tierras. Pero cuando miro las situaciones de violencia que las mujeres sufren a diario entiendo más que nunca el temor y la angustia que viven muchas de nosotras. Estamos frente a un problema alarmante que necesita acciones conjuntas para encontrar una solución.

La violencia contra las mujeres está arraigada en el machismo que atraviesa desde hace años nuestra sociedad. Modificar conductas y modos de pensar es una tarea ardua y que llevará años. Las nuevas generaciones son, sin duda, un alivio porque son motores de ese cambio al poner en discusión valores y estereotipos que solemos dar por válidos.

La resolución de problemas tan profundos requiere de la articulación entre diferentes actores de la sociedad. El Estado es el principal responsable de velar por nuestra seguridad, pero desde el sector privado se puede aportar recursos, miradas y afianzar el compromiso en causas que son trasversales a todos los sectores sociales y a todas las geografías. Este es el modo de obrar de la Compañía Coca-Cola en todo el mundo: comprometerse en acciones que generen real impacto social.

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Un buen ejemplo de este proceder es la alianza de la Vicepresidencia de Colombia y la Compañía Coca-Cola para sumarnos al “Día Internacional Para La Eliminación De Violencias Contra Las Mujeres Y Las Niñas”, y a Únete, la campaña global de ONU de sensibilización e incidencia para prevenir y eliminar las violencias contra las mujeres y niñas en el mundo.

Para contribuir a transformar esos patrones sociales y culturales, lanzamos #MujeresSeguras, una campaña que tiene como objetivo visibilizar la problemática y brindar información clara en materia de prevención, protección y atención a las víctimas. Al mismo tiempo, buscamos definir qué conductas son violentas y no deben naturalizarse.

Alertar a las mujeres, ayudar a quebrar esas relaciones de poder que las lastiman, romper esos “pactos de caballeros” que legitiman y reproducen un sistema perpetuo son metas que se logran con información y refrendando los derechos que les asisten en Colombia a todas las mujeres. Un país con mujeres seguras depende de todos.