La comunidad de Panan se encuentra en el departamento de Nariño, a unos 959 km de Bogotá. Esta comunidad tiene como principal problemática la contaminación del agua debido a las actividades agrícolas y ganaderas que se desarrollan en la zona. A esta situación se le suma que el agua almacenada en los tanques locales no tenía ningún tratamiento antes de ser distribuida.

“Esto comenzó con una necesidad, porque la calidad del agua no era buena, incluso se podía ver el sedimento que contenía si colocábamos el agua en un vaso”, cuenta Edgardo, un poblador del resguardo indígena de Panan.

Cada gota cuenta fue clave para que la población pudiera tomar conciencia de que el agua no era apta para el consumo humano: “Antes de los análisis, como el agua bajaba del páramo, nosotros pensábamos que no estaba contaminada”, agrega Edgardo.

Para solventar esta situación, se procedió a la instalación de una planta de tratamiento de agua que a través de diferentes procesos físico-químicos y bacteriológicos hace que el agua sea segura para consumo humano. El nuevo sistema, que tiene una capacidad de 12 litros de agua por segundo y funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, elimina las  partículas que contaminan el agua y además cuenta con un proceso adicional de clorificación antes de que ser distribuida por medio del acueducto principal.

El Movimiento Cada gota cuenta contribuyó en la construcción de esta nueva planta de tratamiento para garantizar agua de calidad a los 3700 pobladores de esta comunidad.

“En este momento podemos decir que tenemos agua apta para el consumo humano, lo contrario a lo que ocurría antes del proyecto, y esta diferencia es justamente el beneficio para la gente de Panan”, dice Albeiro Guerrero, Gobernador del resguardo indígena de Panan.

El proyecto, además de contribuir al tratamiento del agua, ha ayudado a que la comunidad indígena de Los Pastos tome conciencia y acciones para disminuir las fuentes de contaminación del páramo.

“Estamos haciendo que el ganado no ingrese a los montes por medio de alambrados”, dice Nancy, vecina de la comunidad e integrante de la Agrupación Chagreros, quienes participaron activamente y dan seguimiento al proyecto localmente.