La acumulación de desechos en el mar y su efecto en los ecosistemas marinos globales es un tema candente, y Coca-Cola procura ser parte de la solución.

Bruce Karas, Vicepresidente de Medio Ambiente y Sostenibilidad para Coca-Cola Norteamérica, se reunió recientemente para compartir una perspectiva y testimonio ante el Comité de Medio Ambiente y Obras Públicas del Senado de los Estados Unidos en una audiencia titulada “Limpiando los Océanos: Cómo Reducir el Impacto de la Basura Artificial en el Medio Ambiente, la Vida Silvestre y la Salud Humana".

"Operamos en más de 200 países y tenemos la oportunidad única de hacer una diferencia positiva en todo el mundo", señaló Karas. "Queremos hacer negocios de la manera correcta. Eso significa trabajar para reducir nuestro impacto ambiental por medio de la recolección y el reciclaje de nuestros empaques y brindando acceso al agua potable".

Colaboramos con el abordaje del problema

En las palabras de apertura de la audiencia, el Presidente del Comité, John Barrasso (WY), expresó: "Los expertos creen que para 2050 habrá más plástico en el océano que peces, por peso". Los senadores y presentes hicieron eco de este sentimiento durante la audiencia y acordaron que la contaminación por plástico es una crisis global.

Desde la perspectiva de la Compañía Coca-Cola, es inaceptable que los envases, incluyendo los de Coca-Cola, terminen en el lugar equivocado, en nuestros océanos y vías fluviales o ensuciando las comunidades.

A principios de este año, Coca-Cola lanzó su visión global de empaques sostenibles, Un Mundo sin Residuos. Esta implica el replanteamiento del diseño y la fabricación de las botellas y latas, así como su reciclaje y reutilización en todo el mundo.

El eje central de esta visión es el objetivo ambicioso de ayudar a recolectar y reciclar el equivalente a cada una de las botellas o latas que se vende a nivel mundial, para el año 2030. El Sistema Coca-Cola procura respaldar su visión Un Mundo sin Residuos con una inversión de varios años que incluye una labor continua para hacer que nuestros envases sean 100% reciclables para el año 2025.

Cada una de las 17 unidades de negocios de Coca-Cola alrededor del mundo ha desarrollado planes para el abordaje de tres pilares estratégicos, Design (Diseñar), Collect (Recolectar) y Partner (Crear alianzas), con el objetivo de mantener los desechos fuera de los océanos. A continuación presentamos algunos ejemplos de estos planes en acción.

Bruce Karas se dirige a los miembros del Comité de Medio Ambiente y Obras Públicas del Senado de los Estados Unidos.

Un Mundo sin Residuos: Design (Diseñar)

En el campo de la innovación, Coca-Cola ha expandido su plataforma “libre de empaques” Coca-Cola Freestyle a más de 50,000 máquinas dispensadoras que sirven 14 millones de bebidas al día. Freestyle continúa expandiéndose en América del Norte y crecerá en Latinoamérica y Europa.

Los equipos de compras de la compañía trabajan continuamente con los proveedores para aumentar la disponibilidad del plástico PET reciclado (rPET). La marcas de agua embotellada de Coca-Cola Ciel (México) y Mount Franklin (Australia) ya están disponibles en 100% rPET. La marca de agua de la compañía en Hong Kong se lanzará en 100% rPET en 2019, así como en varios mercados de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés).

El equipo de Investigación y Desarrollo de Coca-Cola también está trabajando en tecnologías químicas de reciclaje con miras a futuras asociaciones o pruebas piloto.

Un Mundo sin Residuos: Collect (Recolectar)

Según Ocean Conservancy, la contaminación marina por plástico es principalmente un problema terrestre que se debe especialmente a la recolección limitada y a la infraestructura para el manejo de desechos en los mercados emergentes. Coca-Cola está trabajando para comprender mejor los datos y estrategias de reciclaje en diferentes mercados donde no existen sistemas, especialmente en la ASEAN.  

"Si bien se discuten formas de incentivar la recolección, el reciclaje y la reutilización, será importante crear un sistema en el que las instalaciones para la recolección de materiales y los mercados finales puedan convertirse en negocios sólidos que generen empleos "verdes ", indicó Karas.

Coca-Cola está poniendo esta idea en acción en la ciudad de Ho Chi Minh, Vietnam, a través de una asociación con Unilever, Dow y la Cámara de Comercio de Vietnam, para implementar una estrategia de economía circular orientada al crecimiento de la infraestructura de reciclaje. Junto a Green Hub, la compañía se está preparando para lanzar un programa comunitario en la ciudad de Ha Long, con el objetivo de capacitar a 250 recolectoras de desechos y educar a los responsables de la toma de decisiones sobre la importancia de abordar el tema de los residuos públicos.

"Tenemos que considerar colectivamente que hoy tenemos 'Waste Management 1.0' (‘Manejo de Residuos 1.0’) con muchos actores diferentes que tocan distintas partes del proceso, a menudo con objetivos variables", señaló Karas. "Debemos esforzarnos por construir nuestra infraestructura para ‘Waste Management 2.0’ (‘Manejo de Residuos 2.0’), donde está integrado más verticalmente y hemos pensado en asegurarnos de que tenemos mercados finales viables establecidos".

Con este fin, en Indonesia, el segundo mayor generador de plástico oceánico a nivel mundial, Coca-Cola ha trabajado con el Ministerio de Asuntos Marítimos para contribuir con el desarrollo del Plan Nacional de Acción contra los Desechos Marinos. La compañía también se unió a la Alianza de Empaques y Reciclaje para el Medio Ambiente Sostenible en Indonesia (PRAISE, por sus siglas en inglés).

Coca-Cola Filipinas es miembro y promotor activo de la Alianza Filipina para el Reciclaje y la Sostenibilidad de los Materiales (PARMS, por sus siglas en inglés). Una vez en funcionamiento, un sitio de reciclaje recién creado procesará aproximadamente 365 toneladas de desechos al año.

Un Mundo sin Residuos: Crear alianzas (Partner)

“Reconocemos que, aunque somos parte de la problemática, no podemos resolver solos el problema de los residuos que generan los empaques. Es por esa razón que hemos creado, establecido, apoyado y ampliado asociaciones intersectoriales en todo el mundo", agregó Karas. "Ambicionamos hacer todo esto no solo de forma transversal, sino también de manera escalable que impulse un cambio sistémico."

Desde 1995, y como parte de su asociación con la alianza Trash Free Seas de Ocean Conservancy, Coca-Cola ha participado en la Limpieza Internacional de Costas. La compañía también ayudó a lanzar Trash Free Seas Alliance en 2011 para promover ella conocimiento científico sobre la temática de los residuos marinos a nivel mundial.

La asociación de la industria de bebidas de la Unión Europea, UNESDA, anunció recientemente un conjunto de nuevas metas en toda la UE. Para el año 2025, el 100% de los empaques plásticos primarios que se utilicen en refrescos será reciclable, y las botellas de PET para bebidas gaseosas contendrán un mínimo de 25% de material reciclado.

Coca-Cola ha trabajado con Closed Loop Fund desde su inicio, principalmente en Norteamérica. Recientemente, Coca-Cola se unió a una nueva iniciativa de Closed Loop Partners llamada Closed Loop Oceans, con el fin de innovar en la búsqueda del manejo de desechos y soluciones de reciclaje en el sudeste asiático, y se convirtió en socio durante la etapa inicial de la iniciativa Circulate Capital, creada para promover una economía circular.

Como miembro fundador de la iniciativa New Plastics Economy de la Fundación Ellen MacArthur (EMF), Coca-Cola continúa trabajando con el grupo en nuestra estrategia de empaques y métricas. EMF es una voz líder en el apoyo a las innovaciones del sector privado para abordar la problemática de los residuos plásticos.

Finalmente, la compañía participa activamente con la Plataforma del Foro Económico Mundial para Acelerar la Economía Circular (PACE, por sus siglas en inglés), que se enfoca en la política global y las economías circulares en la ASEAN. James Quincy, Presidente y CEO de la Compañía Coca-Cola, es miembro del Directorio de PACE.