El agua es un recurso vital para la vida. Como Compañía que opera en casi todos los países del mundo, creemos firmemente en que todos jugamos un papel relevante en el cuidado de este recurso y en garantizar la seguridad del agua a largo plazo, para las comunidades y nuestros negocios.

Por esto, dentro de nuestro compromiso global con el medio ambiente, una de las metas más ambiciosas es la de devolver toda el agua que utilizamos en la producción de nuestras bebidas. Para lograrlo la Compañía se enfoca en 3 áreas: la reducción del uso de agua en el proceso de producción, el tratamiento de aguas residuales y proyectos de reabastecimiento, y el acceso al agua en comunidades que tienen dificultades en este aspecto.

Para llevar adelante este complejo y ambicioso plan hemos generado alianzas con nuestros socios embotelladores, organizaciones no gubernamentales y representantes del sector público, en un esfuerzo conjunto y global de 500 proyectos en más de 70 países. 

Reducción: hacia un uso eficiente del agua

La meta a nivel mundial es mejorar el uso eficiente del agua en las operaciones de manufactura en un 25%, estableciendo como base el uso del recurso hídrico del año 2010.

Hoy en día, a nivel global hemos logrado usar 1,98 litros de agua para hacer 1 litro de producto, y estamos trabajando para reducirlo a 1,7 litros de agua por litro de producto (una mejora del 25%) para el año 2020.

“A la fecha, en la región utilizamos aproximadamente 2,23 litros de agua por cada bebida producida, lo que significa una mejora del 55% contando desde 2006”, comenta Erick Ramírez¨, Director de Calidad, Ambiente y Seguridad en de la Compañía Coca-Cola Latin Centro.

Descubre cómo mejoramos nuestro uso eficiente del agua

Tratamiento de aguas residuales, un requisito estándar

Nuestro enfoque en el tratamiento de aguas residuales ha dejado de ser un objetivo para convertirse en un requisito operativo estándar adoptado por el Sistema Coca-Cola. Todas nuestras actividades de producción que involucran el uso de agua incluyen procesar, limpiar y devolver el agua tratada a las comunidades y a la naturaleza.

Por esto, todas nuestras plantas embotelladoras cuentan con programas de saneamiento de aguas residuales, para devolver a la naturaleza el agua que usamos en nuestro proceso de fabricación, con un nivel que permita la vida acuática.  

Aguas residuales: Devolvemos de forma segura el agua que utilizamos en la producción de nuestras bebidas

De esta manera, toda el agua que se utiliza en nuestro proceso de fabricación se trata de acuerdo con nuestros estándares globales de calidad para ser devuelta a la naturaleza y a las comunidades.

Agua para siempre: proteger las fuentes de agua y sus entornos naturales

Otra forma de disminuir nuestra huella hídrica es protegiendo las fuentes de agua y asegurando su sostenibilidad en el tiempo. La Compañía Coca-Cola se fijó como objetivo devolverle a la naturaleza el 100% del agua que utiliza en la producción de sus bebidas para el 2020, y ya cumplió su objetivo en el mundo y la región.

“Por medio de la reforestación, la ganadería sostenible, la conservación de páramos y bosques o la conservación de humedales y mantos acuíferos hemos devuelto  6.691.700 millones de metros cúbicos de agua, lo que equivale a un 100% del agua utilizada para desarrollar nuestros productos en la región”, explica Erick Ramírez.

El programa Agua por el Futuro, que se desarrolla con La Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua, con el apoyo técnico y respaldo científico de The Nature Conservancy, trabaja sobre la conservación de cuencas y el financiamiento de actividades de manejo sostenible en áreas estratégicas en seis países de la región: Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá y República Dominicana.

Adicionalmente, contamos con dos iniciativas independientes de reabastecimiento en Honduras y Haití. Con ambos programas, además de recuperar el 100% del agua utilizada en los procesos de producción de nuestras bebidas hemos reforestado más de 6,000 hectáreas en la región.

Devolver el agua que utilizamos: un reto hecho realidad

El proyecto abarca un total de 40.957 hectáreas, ha capacitado a alrededor de 3220 personas en manejo de las cuencas hidrográficas y beneficiando de forma directa a unos 37.243 habitantes de las zonas abarcadas.