Rosmery, de la ciudad de Santo Domingo, es una diseñadora de moda apasionada que con mucha fe y trabajo duro ha emprendido su propio taller, donde confecciona hermosos atuendos.

Ante la situación del Covid-19, el equipo de la fundación Sur Futuro la contactó para contratarla con una misión: habilitar mascarillas especiales a las personas del campo que cultivan pinos para reforestar áreas de riesgo en el país.

“Se necesitaba fabricar mascarillas con materiales especiales que fueran adecuadas para trabajar en el campo, bajo mucho sol y calor, y que a la vez protegieran debidamente a los trabajadores que se dedican a esta labor”, cuentan los representantes de Sur Futuro. 


“Cuando se me ofrece el trabajo y me cuentan cuál es la misión detrás, me identifiqué tanto y pensé que no era el momento para hacer negocios, sino de ayudar con lo que mejor sé hacer”, relata Rosmery. Fue así como ofreció su talento y recursos para confeccionar cientos de mascarillas. 

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“A este proyecto se unieron personas de la iglesia, el equipo del taller que estaba guardando cuarentena voluntariamente también se unieron... y logramos entre todos colaborar para que el cultivo de pinos no se detuviera y pudieran seguir ayudando a reforestar y mejorar el medio ambiente”, concluye Rosmery, contando que el mérito es de un gran equipo que la ayudó a lograrlo.