Darling Blanco tiene 23 años y es estudiante de agronomía de la Universidad EARTH, becada 100% por la Fundación Coca-Cola. Según sus propias palabras, esto representa el hecho más significativo de su vida hasta hoy. Pero más gratificante aún, es entender cómo esta ayuda a su esfuerzo está creciendo hacia un rol profesional positivo para la sociedad.

“Es muy interesante ver cómo grandes empresas se interesan en pequeños sueños, que al final terminan siendo grandes también. EARTH era mi sueño, pero necesitaba cruzar muchos puentes para llegar a él. La beca no solo aportó a mi carrera profesional sino a mi vida, a forjar mi futuro en función de lo que realmente me gusta”, nos contaba Darling en la Jornada de reforestación que tuvo lugar el viernes 28 de octubre pasado en la EARTH.

Enamorada de la tierra desde el comienzo

Cuando Darling tenía 15 años asistió a una gira por la Universidad. Fue entonces cuando se enamoró de todo lo que allí se enseñaba, sobretodo de su enfoque de la agricultura amigable con el ambiente.

Darling es de la zona de Sarapiquí, sus padres son pequeños agricultores, y ella hizo todas las gestiones para obtener una beca para seguir sus estudios universitarios. Así fue como su expediente llegó a manos de la Fundación Coca-Cola, donde decidieron darle una beca del 100% más una computadora; la primer beca a una estudiante Coca-Cola para estudiar en la EARTH. Hoy Darling cursa su cuarto año y está a tan solo 4 meses de finalizar su carrera.

“Al venir de una zona rural te das cuenta que existen limitaciones para los agricultores, pero también que hay herramientas que pueden mejorar la producción, para que sea más efectiva y sostenible, con beneficios tanto para el productor como el consumidor”, resume Darling para explicarnos el origen de sus intereses profesionales.

Formando profesionales con conciencia sostenible

De todo el conocimiento adquirido en la EARTH, Darling se ha interesado por el trabajo con las comunidades, siendo el trabajo de desarrollo comunitario su línea de estudio. A raíz de esto hizo su trabajo de campo en una comunidad indígena en México.

“Fue muy gratificante ver como los conocimientos técnicos pueden ayudar en las prácticas diarias de la agricultura”, añadió sobre esta experiencia.

En la misma línea, su trabajo de graduación está enfocado en el desarrollo de una herramienta de diagnóstico para el trabajo comunitario, para evaluar las posibilidades de desarrollo, siempre pensando en un desarrollo sostenible con el medio ambiente.

“Me llama la atención el desarrollo comunitario, pero enfocado al manejo integrado y sostenible de los recursos, con agricultura conservacionista, con esa devolución a la tierra por todos lo alimentos que nos da”, nos explicaba la estudiante.

Pensando el futuro

Pero los planes de Darling recién comienzan, y ya está pensando en una Maestría en desarrollo comunitario.

Para esto está investigando proyectos que le gustaría conocer para enfocar mejor el campo de estudio de su Maestría: “He estado buscando opciones aquí y fuera del país, y he visto buenas opciones en México, con casos de fincas orgánicas integradas”.

Para Darling las generaciones más jóvenes, como la de ella, están desarrollando una nueva conciencia con respecto al consumo de alimentos, lo que reafirma el rol profesional que quiere asumir.

“Es interesante ver cómo las personas ya se interesan por saber de dónde vienen los alimentos, de qué manera fueron producidos, y es muy bonito ser ese transmisor de información, cuando te preguntan y se interesan por el tema”.

Para ella, ver todas esas personas de San José plantando árboles en un voluntariado es la evidencia de que esta nueva conciencia es real.

Si quieres saber más sobre la actividad de reforestación puedes leer: Voluntarios plantan 1.200 árboles nativos en Guácimo de Limón.