Maria Idilia Herrera Castro trabajó más de 30 años como educadora y su esposo Edgardo Fallas Giménez 45 años como Odontólogo. Hoy ambos están jubilados y tienen una finca en la parte alta de Aserrí, extremo sur del Valle Central, en Costa Rica, que fueron adquiriendo en pequeñas porciones de tierra durante los años de vida productiva, pensando en un lugar de retiro y descanso.

Durante algún tiempo desarrollaron proyectos de ganadería en la finca, pero el interés por conservar la naturaleza deslumbrante de estas montañas los llevaron a formar parte del Proyecto Agua por el Futuro, cediendo 12 hectáreas de las partes altas de sus terrenos para la conservación de sus bosques. El proyecto en la región en 2019 reabasteció el 118% del agua que utliiza en sus bebidas. 

Video: ¿Qué es Agua por el Futuro?

Hoy la pareja disfruta la belleza del lugar con una satisfacción añadida. “Nos sentimos muy satisfechos que nuestras fincas puedan dar algo bueno para toda la sociedad”, dice Edgardo, justo parado en una de las tantas vista desde donde se puede ver la ciudad de San José recostada en el Valle Central. 

Ambos remarcan lo notable de la recuperación del bosque en la zonas protegidas y lo entienden como algo definitivo, un legado para las futuras generaciones. “Ahora que dejamos crecer la vegetación, los pequeños caminos que existían han sidos tapados por el bosque, uno solo ve montaña y bosque”, enfatiza Edgardo. 

A partir de esta acción la pareja fue tomando otras medidas de conservación en su finca, como prohibir la cacería.

“Yo invito a los jóvenes a que venga a la montaña, que disfruten del beneficio del aire puro, la caminadita, el bosque y el paisaje”. Maria Idilia